Muchos de nosotros nos cuesta aceptar los cambios. No es fácil desacostumbrarse a algo.. cortar el cordón umbilical a lo que estábamos acostumbrar a hacer o ver. Esas cosas nos detienen en nuestro crecimiento personal.
Al atravesar todo rompimiento sentimental -para citar un ejemplo vivo- se pasan por etapas de tristeza, euforia, rabia, dolor y finalmente la aceptación del cambio. Bueno, pero en mi caso en particular la parte de la tristeza no es que haya sido corta, sino que no ameritaba tanta tristeza el rompimiento de mi antigua relación.
Si he atravesado cambios, lo que marca la diferencia es la manera de llevar esos cambios. La negatividad y baja autoestima hacen que estos cambios se intensifiquen y lleguen al punto del drama, aparte de los daños que la otra persona pudo habernos causado, pero a la final siempre nosotros cargamos culpa ahi -si queremos buscar culpables- debido a que nos dejamos maltratar por otro, una vez más caemos en el autoestima que tengamos.
La parte de "conocer machos" aumenta más que todo en mi período pre-ovulatorio: es inevitable, las hormonas hacen mucho ahí. Luego de bajar mis niveles de estrógeno vuelvo a la realidad, sí extraño algunas cosas de mi relación pasada, pero no son todos los días una tristeza que cargo en mi espalda.
¿Por qué tanto optimismo? porque me cansé de ser la dramática, la llorona, la que sufre por amor, cuando hay un mundo inmenso esperando por mí. Porque me cansé ver que mis ex-parejas aceptan rápido el rompimiento y crecen como persona incluso con nueva pareja a su lado, y yo ahi, estancada en mi crisis emocionales. Me cansé de estar con personas que no compaginan conmigo, porque una relación es más que un sentimiento, es convivencia, es coincidir en maneras de pensar, de ver la vida... y me harté de cometer los mismos errores y de seguir con mis malos hábitos, que a la final, la que sufre soy yo solita.
Soy una "picada" cuando veo que mi ex hace cosas que no hacía cuando estaba conmigo, cuando sale con otra persona y si está muy bien anímicamente más rabia me da. No quiero seguir así, con este estúpido mal hábito. Está mal, es inmaduro, es tonto pensar y sentirse así. No vale la pena.
Por eso escribo, mecanizo, pienso, medito, y maldigo a la vez.. para llegar a la conclusión de que a la final me alegra ver que mi ex por fin hace cosas que no hacía, quiere decir que tuvo un cambio y que yo contribuí a ese cambio. Que a la final sí tuve importancia en su vida y nada fue tirado por la borda. Este análisis pude haberlo hecho hace 3 años y me hubiese ahorrado 2 años de dolor y soledad.. por un viejo, pero fastidioso amor en el cual sufrí muchísimo y arrastré ese dolor para mi última relación, mal hecho porque eso dio hincapíe para que esta se dañara también.
Actualmente estoy pasando por un proceso de curación que jamás había hecho, curando todas las heridas y sacando los malos pensamientos que durante años me hicieron tener grandes pesares que a la final vienen siendo grandes estupideces. Ser "picado" no vale la pena, más bien trato de aceptar las cosas como van viniendo, es lo más sanador en estos casos.
El pasado, es pasado... no quiero que regrese, ni cargarlo. Mientras, sigo en mi interiorización, que hasta ahora va por muy buen camino.
Kisses -
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


0 comentarios:
Deja un comentario