Tal cual, como la canción de Incubus. Así es, estas cosas de los sentimientos es algo serio.
Yo lo quise, fui su amiga, su amante, di tanto que no me medí… y él, sólo era él. Cuando estábamos juntos cualquier sitio que estuviésemos se transformaba en un campo de juegos, donde había muchas risas y picardía de por medio. El juego del gato y el ratón, buscando atraparlo siempre, mientras más se negaba, más quería tenerlo. Pero no pude más.
La brecha era grande, a pesar de las risas y de la pasión. No había complicidad, no había exclusividad. Me harté, me cansé. Quería algo más, esto me dejaba un enorme vacío, pero también sin él siento algo de vacío.
Veíamos el cielo de las 4 de la tarde y también podría ser el cielo de las 6 de la mañana, podría ser el orto o el ocaso. El blanco y el negro, el Yin y el Yan, la espontánea y el meticuloso, el calculador y la emocional. Eso era más que suficiente para separarse uno del otro.
Fui feliz, fue una excelente compañía, un excelente amigo, un buen amante y más que todo, aproveché una oportunidad. Nuestro ciclo creo que acabó, nuestro tiempo se agotó, pero perdurará los recuerdos por años.
Y a pesar de seguir con mi vida, de tener muchas ganas de comerme al mundo y rodeada de mil personas.. vuelvo a mi mismo sitio de siempre, sola, extrañándolo. Pero al mismo tiempo me invade un espíritu de optimismo de que pronto esto pasará.
Love hurts.. but sometimes it’s a good hurt, and it feels like I’m alive…
Kisses
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